VOLVER A TU CENTRO: EL ANCLA DE TU ALMA

Cuando estás en tu centro, tu alma se vuelve un ancla firme que sostiene todo lo que sos. Nada afuera puede mover ese lugar porque la confianza nace adentro, desde el equilibrio que construiste con tiempo y presencia. Caminás con claridad y seguridad, libre, inquebrantable y alineado con tu propósito.

Y si en algún momento sentís que no estás alineado, solo respirá profundo, relajate… y buscá dentro tuyo qué te hizo salir de ese centro. No hace falta pelear con eso, ni forzar nada. Con conciencia, identificá la raíz, el motivo, y verás que al reconocerlo con honestidad, naturalmente volvés a vos.

A veces la mente lo complica, pero en realidad es sencillo. Tu centro siempre está ahí. Solo tenés que volver a sentirlo.